Añorados setenta

El verano es tiempo de blockbusters, el tipo de películas más anquilosado y repetitivo, productos anclados en un modelo establecido hace treinta años, todos iguales unos a otros, año tras año. El propio hecho de que abunden entre ellos tanto las secuelas como los remakes es indicativo de una pesada decadencia, de un hastío ineluctable. Paradójicamente, a medida que los efectos especiales resultan más aparatosos y los montajes más estridentes, el cine de acción desaparece de la pantalla para dar paso a otra cosa aburridísima donde, en rigor, ya no existen las imágenes.

Si hay que volver al pasado y transitar de nuevo las imágenes que reposan en nuestro acervo cinéfilo, hagámoslo de otro modo menos desesperado y mortificante. Ha sido estrenada The Duke of Burgundy y, si se cumple la previsión, llegará también en unos días Berberian Sound Studio. Ambos filmes, de Peter Strickland, fueron vistos en ediciones recientes del festival de Sitges (2014 y 2012, respectivamente), pero no habían pasado todavía por las salas comerciales. Es, pues, una oportunidad para tomar contacto con el singular paisaje del cine de Strickland, que nos devuelve precisamente a nuestro pasado de manera más provechosa, concretamente al cine de serie B de los años setenta.

Berberian Sound Studio viaja al giallo contándonos la historia de un técnico de sonido que llega a Italia para trabajar en los efectos de una película de ese género y va siendo absorbido por el espíritu del film, si no por el propio film. The Duke of Burgundy, por su parte, viaja al cine canallesco de Jesús Franco para explicarnos una delicada historia de dominación sadomasoquista donde la repetición obsesiva de una puesta en escena y la fragilidad de los roles acaba haciendo florecer el tedio, la melancolía que acontece tras la fascinación.

Ése es, quizás, uno de nuestros caminos naturales hacia las imágenes del pasado. Los filmes de Strickland destilan una recreación en el cine de serie B de los setenta: en su estética, en sus detalles técnicos, en sus sensaciones. Alcanzan una cierta raíz emocional de ese cine o, más bien, del recuerdo que ese cine nos ha dejado. Pero no se quedan en el tributo y la admiración, sino que nos hablan también de la sensación de huis clos o de cul-de-sac que implica el sumergimiento en la obsesión, en los abismos del deseo y, en definitiva, en la devoción cinéfila. Strickland nos enfrenta a la ambigüedad intrínseca a hacer y ver cine hoy en día, desde la querencia por todo lo acumulado en nuestra memoria y, a la vez, desde la inevitable distancia de quien ha asistido ya a todas las metamorfosis del cinematógrafo. ¿Todas? En realidad, no, pues de esa ambigüedad surge también algo nuevo, algo ligado a nuestro tiempo y en diálogo con todos los tiempos y rincones del cine. El agotamiento y la mortificación que transmiten los blockbusters de verano son sólo un espejismo en un vasto territorio en el que tanto tenemos aún que explorar.

 

***

 

Los filmes de Strickland nos invitan también a hacer un comentario sobre el peso que tiene el cine de los años setenta en algunos cineastas de ahora. Hablábamos recientemente de la huella que han dejado los filmes de Coppola o Cimino. Pero me gustaría hacer referencia también al poso que, quizás inadvertidamente, ha dejado también la añorada obra de Sam Peckinpah en películas como Cold in July, de Jim Mickle, Killing Them Softly, de Andrew Dominik, o -sobre todo- las de Jeremy Saulnier: Blue Ruin y Green Room, poderosas y violentísimas historias de venganza, de cautividad y de persecución a la manera de Bring Me the Head of Alfredo García o Straw Dogs, filmes todos ellos que se empapan del espíritu del western sin pertenecer al género en sentido estricto. Igual que las películas de Strickland no pertenecen tampoco al fantástico de serie B pero se apropian de su esencia. Parece que algunos cineastas de hoy encuentran en el cine de los setenta un referente de libertad, de cierta actitud tan necesaria ahora como entonces.

 

 

Anuncios

One thought on “Añorados setenta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s